Los resultados de las votaciones de este domingo dejaron a Iván Duque como presidente electo de Colombia con más de 10 millones de votos, pero su contrincante no se quedó con las manos vacías.
El ex candidato Gustavo Petro, quien logró sacar 8’034.189 votos en esta reñida contienda electoral, tiene por ley una vacante en el Senado, obedeciendo a la reforma del “Equilibrio de Poderes” de 2015.

El político de izquierda aseguró que aceptará su puesto para liderar un movimiento de oposición en contra del nuevo Gobierno de Colombia: “Volvemos al Senado”, expresó Petro.
Sin embargo, el líder de izquierda tendrá que enfrentar varios inconvenientes para llegar a ocupar ese puesto, como lo detalló el abogado Hernando Herrera en Caracol Radio, citado por Pulzo.
De acuerdo con lo que expresó, Petro está reportado en el Boletín de Responsables Fiscales y la Constitución reglamenta que en dicho caso no se puede posesionar en un cargo público.

Petro tiene cuatro sanciones pendientes, tres que reposan en la Contraloría Distrital y una más de la Superintendencia de Industria y Comercio.
Pese a lo establecido en la Constitución, el experto plantea dos formas para que Petro haga efectiva su curul en el Congreso, la más viable sería que pague las sanciones.
¿Y de cuanto se está hablando? De “600 mil millones de pesos”.
Sin embargo, también cabe la posibilidad de que le otorguen “medidas cautelares extendidas” en la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Hasta el momento, Petro no se ha manifestado respecto a este tema que pone a tambalear su puesto en el Senado.

