Adela Noriega consiguió triunfar en México a finales de los ochenta, gracias a los proyectos que desarrolló para Televisa. Tras tener la oportunidad, se marchó del canal que la vio crecer y firmó con una productora estadounidense, cumpliendo su sueño de mudarse a los EEUU. En esa nación, alcanzó los mayores éxitos de su carrera, como Guadalupe, que fue doblada al árabe. En su carrera como latina estadounidense, aportó gran parte de su fortuna, que asciende a 41 millones de dólares, los que invirtió en propiedades en México y California.