En 1984, exactamente el 25 de mayo, nació Manuela. A la edad de nueve años, Manuela Escobar perdió a su padre, Pablo Escobar, el famoso narcotraficante colombiano.
Por razones de seguridad, las autoridades colombianas cambiaron el nombre por ‘Juana Manuela Marroquín Santos’. y el de su hermanito Juan Pablo por ‘Juan Sebastián Marroquín Santos’.
La joven está en Argentina, Buenos Aires, lugar en el que se encuentra su progenitora y su hermano. A diferencia de su hermano, ella ha optado por no revelar sus datos personales y por alejarse de su vida anterior, según El Tiempo. En consecuencia, poco se sabe sobre ella.
Su hermano ha explicado que ella es muy reservada:
Multitud de personas han preguntado por ella y por sus motivos para mantenerse al margen de la opinión pública, ya que su hermano sí aparece en redes sociales y ha concedido varias entrevistas.
Según Juan Sebastián Marroquín, Juana Manuela Marroquín no es de dar entrevistas, respeta mucho su espacio y trata de llevar una vida tranquila, destacó.
Los hijos del narcotraficante Pablo Escobar, que fue muy violento en una época de la historia del país, se dedicaron a hacer el bien.
El escritor José Alejandro Castaño estuvo muy cerca de esta familia y escribió el libro ‘Cierra los ojos, princesa’, sobre la crianza del narcotraficante colombiano con la niña. Según el escritor, ella era la hija preferida de Escobar, y atendía todas sus necesidades.
José contó que ponía mucha plata de bajo de la almohada de Manuela cada vez que se le caía un diente. Un día el narcotraficante le explicó a sus hijos que tenía mucho dinero porque ellos hacían magia, tenían un don especial.
Según El Tiempo, Castaño la recuerda de bajo ánimo, que pasó de tenerlo todo de niña a enfrentarse a varias restricciones , luego de que se le negara el exiliarse en Estados Unidos y Alemania tras la muerte de Escobar.
Escobar muere en 1993, y según Castaño, los problemas de Manuela comienzan cuando pierde a su padre y es incapaz de conservar la cordura; era demasiado joven para comprender lo que había ocurrido.
Según El Tiempo, Manuela vivió una depresión y tuvo que buscar tratamiento psicológico después de que su madre y su hermano fueran detenidos en 1999 por falsificación de documentos y lavado de dinero. También abandonó la escuela y empezó a estudiar desde casa.
