El 5 de octubre, las suntuosas, exquisitas y peculiares adquisiciones realizadas por el Dapre para las viviendas particulares de la vicepresidencia y la Presidencia vuelven a ser objeto de muchas especulaciones y siguen desatando la polémica.
Como proveedor único aparece una entidad que opera aparentemente en la localidad de Suba en un garaje y en esta empresa no se produce específicamente TV de 82 pulgadas y sábanas de 500 hilos, lo que sería una fábrica más grande. Su enfoque tiene que ver con encontrar en internet algunos ítems y después pedir una parte por entregarlos para generar total de 173.084.000 pesos.
Que la inflación haya alcanzado el 11,44 % del último mes, la más alta en más de 2 décadas, no debería sorprender a los colombianos, porque ya se ha escuchado bastante al respecto. Este no el tema controvertido hay más, pero las excusas han sido bastantes y hasta parecen rebuscadas.
El precio de los alimentos sigue jalonando el ritmo inflacionario de Colombia; esta vez menos por la inflación internacional, más por las inundaciones. Servicios de energía disminuyen su impacto.
¿Sirve subir la tasa de interés para contener la inflación?: No. https://t.co/qGioPcvjR8
— Gustavo Petro (@petrogustavo) October 5, 2022
Según lo que dijo el presidente Petro, lo más malo de todo fue su intención de resolver el problema de que algunos subordinados tuvieran mejores utensilios domésticos que él. Decidió comprar cuatro fundas de almohada de 300 y 500 hilos para solucionar el problema y dos mantas de pluma de ganso.
Asi quedaron las habitaciones de las personas que atienden los servicios de las casas. Tienen las mismas colchas y sabanas de la habitación de mi hija.
¿Sabian que revisados minuciosamente compra por compra, ningún articulo comprado presentó sobrecostos? pic.twitter.com/PgUQ0YqPqG
— Gustavo Petro (@petrogustavo) October 4, 2022
Es desconcertante para los colombianos que Petro no admita cuando se equivoca. Tuvo un error garrafal. Las compras no se hicieron a través de ‘Colombia Compra Eficiente‘ como debían.
Se descubrió que la bienintencionada organización tenía defectos por los que se vendían costosas licuadoras digitales de diez velocidades por 2’000.000 de pesos colombianos, cuando en otros lugares se pueden conseguir licuadoras de la misma calidad por 200.000 pesos.
También se sostiene que el ex presidente Iván Duque y la exvicepresidenta Marta Lucía Ramírez se llevaron incluso los colchones. Una discusión más interesante sería si los artículos personales, como las sábanas y los costosos televisores para las casas personales de los mandatarios, deberían ser suministrados por sus propios inquilinos con sus propios fondos y no con los de los colombianos.
Sin embargo, no se debería permitir, que lo paguen los colombianos. Lo más bizarro es que el escándalo se destapó mientras en el Congreso se discutía no la reforma tributaria de la salchicha, y el presidente anunciaba compras de tierras por 60 billones de pesos.
