A los 35 años, Gerard Piqué toma la decisión de dejar el fútbol, después de coronarse como uno de los mejores defensas de su generación. El sábado jugará su último encuentro como culé, un día que se convertirá en una historia que recordarán por siempre los aficionados.
El club Almería será el último rival del central, por lo que se esperan muchos aplausos y homenajes para el jugador, que despertó amores en el FC Barcelona, pero también es odiado por los aficionados de otros equipos.
Su rivalidad con el Real Madrid fue la más fuerte, pues afirmaba que el club manejaba a su antojo a España, por lo que era vitoreado cada vez que tocaba el césped del Santiago Bernabéu, lugar donde dejó grandes momentos, como el gol que marcó en la goleada 6-2 del año 2009.
Los medios españoles se cansaron de pedir a los aficionados de la “periquita”, que dejaran de insultar a la colombiana en sus canciones, sin embargo, la escena se volvió a dar.
Desde la tribuna, los aficionados no pararon de cantar: “Shakira es una Put*”, mientras Piqué marcaba los toques de balón, pero al final prefirió callarse y solo hacer muecas de asco a lo que oía.
Los aficionados del Espanyol no se conformaron con hablar mal de su exesposa y se refirieron a su hijo Sasha, el primogénito de los dos. La gente en el Cornellá lo llamó “maricón” y dijo que su hijo era de ‘Wakaso’, refiriéndose al futbolista Mubarak Wakaso, quien causó revuelo por una pregunta que le hizo un internauta, sobre si era el padre del hijo de piqué, desde ese momento los aficionados se la montaron a Piqué con el tema.
En medio de los cantos, que despiertan la ira de la mayoría, el defensa del Barcelona solo mira fijamente a los aficionados del Espanyol y demuestra con sus acciones en el campo, porqué tantos trofeos llegaron a su equipo.
En una entrevista con Jordi Wild, un influencer español, Piqué habló de su relación con los rivales de su ciudad. “Me gusta más ir al campo del Espanyol que al del Real Madrid. Cuando el Espanyol llega a la Liga, me alegro porque sé que voy a tener que ir a jugar contra ellos”, dijo.
“Lo mejor de la profesión es entrar a la cancha, que te silben; calentar y mirar a la gente y ver sus expresiones. Les muestras una sonrisa y se enojan más. Es algo maravilloso, no hay nada como eso en el mundo, diría que ni el sexo”, afirmó.
Piqué añadió que era una “adrenalina” visitar el Estadio Espanyol y el Estadio Santiago Bernabéu. Dijo que los del Real Madrid eran “señoritos, les cuesta silbar, se les pasa rápido”. En cambio, los del Espanyol, dijo que estaban rabiosos y resentidos, lo que es bonito.
El último encuentro de fútbol que vivió en la capital fue hace un año, cuando los jugadores del Espanyol estaban en la segunda categoría. “Fue un placer de bajarlos en el Camp Nou, un día que llegué en bicicleta”, dijo entre risas.
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