Tuti Vargas, es una influenciadora colombiana, cuenta con más de un millón de seguidores en su cuenta oficial de Instagram, se tomó recientemente un descanso de las redes sociales.
Su nuevo post despertó mucho interés porque explicó el motivo de su ausencia.
«El mejor regalo que pude hacerme en la vida no fue un viaje a Nueva York, India o Bali, sino un viaje interior de 45 días. Un camino largo y difícil, lleno de tormentas, huracanes, desiertos y ventiscas, fue donde quise sentarme a meditar por primera vez, contemplando la violenta destrucción del rayo, la espiral de vientos devastadores, la sequía, la nieve sucia y la que brilla como diamante».
Después de decir que lo único que le interesaba era tener un encuentro consigo misma, dijo que no esperaba que le llevara tanto tiempo y que no le importaba ese tema. Volvió a insistir en que era importante ser consciente de sus redes sociales, pero que había otras cosas que tenían prioridad en su meditación.
En un intento por recuperar el equilibrio, la influencer cambió su smartphone por libros físicos, sus likes en las redes sociales por cartas, y su sed de verdad y bienestar interior por una alta dosis de realidad. Ahora ve el amor con más claridad gracias a la coherencia y la honestidad, que antes percibía como invadida por la paz y la serenidad. Hoy se siente realizada y encantada por primera vez. El alma y el corazón serán sus frases de cabecera a partir de ahora.
No se sabe si las publicaciones de Vargas serán ahora recurrentes, o si se modificará su forma de relacionarse con sus seguidores, tras su periodo de descanso en un lugar desconocido.
Tuti ya ha mostrado su descontento con las redes sociales en los últimos meses, a pesar de que le han proporcionado la fama que tiene actualmente.
Tuti Vargas está inconforme con lo que se muestra en redes sociales:
Según Vargas, debemos abrir los ojos y darnos cuenta de que las redes sociales, las vidas perfectas, los cuerpos perfectos, las familias ideales y otras fantasías no existen. Debemos despertar, dijo. «Decidí dejar las redes sociales porque pensaba cosas terribles de mí misma (…) Deberíamos abrir los ojos un poco más e informar a nuestros amigos de que las redes sociales son un fraude».
Durante su mencionado viaje a Nueva York, Vargas dijo que experimentó uno de los momentos más fuertes de depresión. Fue entonces cuando su pareja le aconsejó que buscara ayuda psicológica. A pesar de vivir en un mundo en el que las redes sociales parecen dominar, Vargas dijo que deberíamos tomarnos un momento para pensar en nosotros mismos.
Vargas confesó que debido a su trabajo, comenzó a pensar en los números, en sus plataformas, en sus marcas y en otras cosas que le afectaban mucho. Esto demuestra que la vida de un influencer puede verse impactada por la plataforma en la que se dio a conocer al mundo.