Sara Uribe llegó a la fama gracias a su participación en Protagonistas de Nuestra Tele, la colombiana se ganó el cariño de los televidentes con su talento.
Sara ha hecho de la creación de contenido en las redes sociales una parte importante de su vida, demostrando que también se ha ganado una reputación. Tiene más de 6,8 millones de seguidores que se sorprenden cada día con su estilo de vida, su papel de mamá, su trabajo como modelo y sus mensajes de autoayuda, autoestima y empoderamiento.
La colombiana había creado un espacio en Instagram en el que se proponía responder a sus fans sobre cualquier cosa, sin embargo sus fans no dejaron pasar la oportunidad y le preguntaron por su vida privada y asuntos de amor.
La modelo paisa contó cómo ha superado difíciles momentos personales y amorosos, así como su estado actual de ánimo.
La colombiana respondió de manera sincera a uno de sus seguidores, respecto a si cambiaría algo de su pasado, hace 10 años, lo que incluyó sus vínculos personales.
«Le diría a mi yo del pasado que se fije mejor en las personas con las que se rodea y que siempre sale el sol», respondió.
La modelo ha sido experta en sanación personal en los últimos tiempos, pero no oculta que en el pasado tuvo que vivir diferentes eventos y procesos, para llegar a ser la persona madura y fuerte que es ahora, por eso, quiso contar lo que le ha funcionado para superarlos.
«Lloré como si no hubiese un mañana, me revolqué y me di el permiso de hacerlo, solo cuando alguien cae profundamente puede levantarse», dijo.
La modelo fue interrogada también sobre sus pensamientos en ese momento, ya que sus seguidores querían saber si tenía algún conflicto interno.
«He sido la más relajada en mucho tiempo, siento que las cosas están bien, que he superado algunas de las dificultades que me aquejaban, me encanta mi vida tal y como está en este preciso instante», aseguró.
Sus fieles seguidores han expresado su apoyo sobre los comentarios y mensajes de Sara, aunque otros solo le recuerdan a su expareja, el futbolista Fredy Guarín.
