Este hombre famoso por sus crónicas en diferentes programas de televisión nacional.
Salomón Bustamante, un cartagenero que ha trabajado duro en su vida para cumplir sus aspiraciones, fue uno de los finalistas del programa ‘Reto 4 Elementos’ de RCN.
El sencillo periodista contó lo que ha sido su trayectoria laboral, especialmente, antes de ser presentador y estar en los medios.
Bustamante se puso el delantal y comenzó a atender a los clientes en una pizzería, como representación de los primeros trabajos que tuvo que fue de mesero.
Cuando tenía 15 años, Salomón vendía bebidas energéticas en las playas de Cartagena. Le pagaban 200 pesos por ese trabajo, y lo recordó como algo divertido, ya que fue «hace mucho tiempo».
Salo comenzó a trabajar en una pizzería después de graduarse del colegio. Su familia no tenía los recursos para financiarle la universidad, por lo que tuvo que trabajar para costearse los estudios. «En aquel entonces tenía que reunir exactamente 2.000.000 de pesos para pagar la carrera», dijo.
El cartagenero tuvo que ahorrar bastante para poder pagarse la carrera universitaria, no fue tarea fácil.
Así, estudiaba la mitad del tiempo y laboraba la otra mitad. Por esta razón, no se graduó a los 5 años como lo haría cualquier persona, estuvo 8 años en la universidad.
«A menudo quise dejarlo ya que no había suficiente dinero, porque a veces no tenía zapatos y no había para la buseta, así que me hice asistente de cámara en ‘Telecaribe’, aparte de la pizzería», dijo Salomón.
Finalizó su carrera y se fue a Bogotá para realizar sus prácticas profesionales en el Canal RCN, como asistente de producción en la telenovela ‘Merlina, la mujer divina’.
Salomón estaba preocupado porque las prácticas no eran remuneradas, por lo que buscó un empleo remunerado, que ejerciera de noche, después de los largos días de grabación de la telenovela. Entonces, le dijo a una compañera de RCN: «Oye, necesito trabajar, buscar de mesero en cualquier lugar».
La amiga le ayudó a conseguir el trabajo de mesero en un bar de unos amigos. Bustamante ya tenía experiencia en ese rol, pero atender gente en una pizzería y en un bar es diferente. Tuvo que manejar borrachos, adictos a las drogas y mujeres exageradas.
Después se abrió un camino como presentador y periodista de televisión. Buscó a Sergio Barbosa y se convirtió en el segundo practicante en pasar por ‘Estilo RCN’. En ese programa afinó su escritura, su voz y luego lo contrataron y dejó de trabajar en el bar; su vida cambió.
El periodista cubrió muchas noticias gigantes, escribió crónicas y ganó un premio por una de ellas, que consistía en recorrer la media maratón en silla de ruedas. El galardón fue por mejor trabajo periodístico. Su trabajo se convirtió en su hoja de vida que presentó a Jota Mario Valencia para entrar a trabajar en ‘Muy Buenos Días’.
Salomón alcanzó su máximo reconocimiento en ‘Muy Buenos Días’, no solo porque estuvo allí durante ocho años, sino porque su labor llamó la atención de los colombianos. Siguió haciendo crónicas, pero también comenzó a viajar y a compartir con el mundo gastronómicas de diversos lugares. Para él, era el trabajo de sus sueños.
La vida del joven que asistía a la universidad con chancletas, debido a que no le alcanzaba el dinero para comprar zapatos, dio un giro de 180 grados tanto a su vida como a su economía. Su popularidad lo hizo publicitar múltiples marcas y presentar eventos variados.
Los colombianos pudieron conocer otra cara de ‘Salo’ Bustamante, cuando el canal RCN lo incluyó en el programa ‘Reto 4 Elementos’, en México.
Para ser uno de los finalistas del reality, tuvo que tomar sangre, interactuar con ratones y hasta pasarse cucarachas por la boca.
«Salomón es una persona fuerte, capaz, con ganas de seguir cambiando el mundo, es un soñador que quiere seguir cumpliendo sus sueños», dijo firme.
«Cuando veas a una persona que te atiende en un bar o en una pizzería, trátala con respeto, no sabes si esa persona puede ser tu compañero de trabajo en un futuro, no sabes lo que está pasando, no sabes sus necesidades. Mi consejo es que se la guerreen, que se la luchen».








