Aún siente escalofríos al recordar la sentencia del médico: «Dani, estamos considerando la posibilidad de quitarle una pierna», después de hasta gritar del dolor por haber pasado por dos cirugías y estar internada en UCI por 10 días.
En 2020, el covid-19 era la causa de la muerte de muchos. Mientras tanto, en un centro médico de la capital del país, Daniella Álvarez, la barranquillera que había sido la mujer más bella de Colombia diez años antes, se enteró de algo que cambiaría su vida para siempre.
Un día como cualquier otro, notó una pequeña masa en la costilla izquierda, pero no se preocupó mucho, pensó que no era nada grave. Posteriormente, fue al médico, quien le recomendó una biopsia y un TAC, que al final confirmaron que era un tumor y que debía operarse.
Daniella en su momento estaba segura de que se trataba de un problema de salud menor, pero confesó que resultó una de las pruebas más difíciles de su vida.
Los médicos dijeron que era necesario una cirugía para retirar la masa que habían encontrado. Sin embargo, cuando los médicos se dieron cuenta de que la masa estaba adherida a la aorta, comprobaron que en los jóvenes, las arterias no funcionan de la misma manera que en los adultos, ya que cuando intentaron extraer la masa, se cerró la aorta.
Esa falla no permitió que la sangre llegara a sus piernas, trayendo consecuencias irremediables. Una situación que, en poco tiempo, causó una isquemia, el malestar era tan horrible que no paraba de llorar. Lamentablemente, la única solución fue amputar su pierna.
Daniella se encontraba entre la espada y la pared. La isquemia vascular, causada por la operación de cadera, le había quitado las opciones. Su pierna izquierda no funcionaría y su derecha también sería afectada en su movilidad.
Pero con una un gran valor, la presentadora tomó la decisión de amputarla, algo que anunció a sus seguidores, quienes quedaron atónitos con esta situación tan trágica e inesperada.
Daniella se ha preguntado a diario si lo que estaba viviendo era un sueño o realidad. La tenacidad que tiene es una cualidad que ha permitido alcanzar casi todos los objetivos que se ha propuesto.
Daniella es la segunda hija de tres hermanos y nació en Magangué, Bolívar. Sus abuelos son de Italia, pero por cosas de la vida terminaron en Magangué. Daniella siempre se diferenció de sus hermanos, porque era muy diferente, hacia patinaje, montaba bicicleta, además de trepar árboles.
Cuando su hermana mayor representó al departamento de Bolívar en las actividades como Miss Colombia, Daniella, que entonces tenía solo unos 11 años, se plantó frente a su mamá Zandra Vásquez y le dijo que un día sería la reina, y así fue. Sus familiares y amigos primero la vieron coronada como la reina de su colegio y del Carnaval de Barranquilla. Antes de inscribirse en el Concurso Nacional de Belleza, se aseguró de ser una profesional.
«Cuando me gradué de comunicación social, me inscribí en el reinado, por eso tenía 23 años, aunque ya estaba grandecita yo quería estar preparada», dice Daniella. Y como le había dicho a su madre, un día se convirtió en la reina de los colombianos y también viajó a Las Vegas, para un Miss Universo, donde tuvo un papel destacado.
Además de ser presentadora de El Desafío, también lo fue en RCN por cinco años. Su personalidad contagiosa inspiraba a los participantes a seguir adelante. Su vida dio un vuelco cuando su salud le jugó una mala pasada y se vio obligada a confrontar sus miedos y sueños.
En su cuenta de Instagram, narró todo: las dificultades y los medios que encontró para superarlas. Después de la operación, dijo: «No he llorado nada. Solo una vez, por el dolor de la operación. Estoy contenta de estar en este mundo para disfrutar de la vida y de ustedes».
Aunque la operación fue un éxito y salvaguardó su aorta, los meses siguientes fueron de tratamiento. «Decidí tener una prótesis que me permitiera bailar, montar en bicicleta y correr», dice Daniella, que se sometió a cinco intervenciones después de la amputación.
Ahora, cualquiera que pronuncie su nombre, siente una fuerza inquebrantable, una gran fortaleza y una gran autoestima. Ella ha pasado por muchas cosas y se ha enfrentado a ellas con valentía y determinación.
La salud le ha dado muchas más batallas desde que comenzó a sufrir. Además de sus propios problemas, el covid-19 le afectó profundamente a su padre, quien estuvo en la UCI durante varios días.
Daniella sigue apoyando a personas con discapacidad y no ha dejado de ser presentadora, modelo y está más enamorada que nunca de su actual cónyuge, el actor Daniel Arenas, quien ha sido su apoyo y compañero en todo este proceso de vida.
Daniella Álvarez, una de las reinas más populares de Colombia, está muy agradecida con Dios por haberle dado algo que tanto había deseado: un compañero maravilloso y amoroso con el que construir su hogar.
