Cuando su bebé tenía 3 meses de nacido, la presentadora Pilar Schmitt Conoció a Adriana Rueda, una mujer misteriosa que no paraba de mirarla en un restaurante en Villa de Leyva, aunque Pilar pensaba que era por su trabajo en la televisión, lo cierto es que Rueda le cambiaría la vida a la presentadora.
Rueda había notado que el pequeño Martín tenía síntomas similares a los de Jerónimo, su hijo, al que le diagnosticaron con tiempo “una alteración de la coordinación central en el cerebro” antes de que le pudiera dar una parálisis cerebral.
Pilar sabía que algo no estaba bien con su bebé, pues sufría de «reflujo en exceso, volteaba involuntariamente el brazo izquierdo, su cuerpo solía recostarse hacia ese lado, los músculos de la cara eran muy rígidos y tenía un cachete medio caído». Rueda se acercó y habló con la presentadora, le contó la historia de su bebé y esto prendió las alertas en los padres de Martín.
“Su diagnóstico sobre mi hijo me derrumbó. Me anticipó lo que me iban a decir los pediatras (…) y hasta me dio el contacto del doctor Francisco Aldana. ‘Allá vas a terminar llegando’, vaticinó (…) Apenas terminó de contarme su dura historia con su hijo Jerónimo le di toda la razón. Yo sabía que algo le pasaba a Martín. Así que tomé sus datos personales, regresé a mi mesa y me largué a llorar”, contó Pilar en una entrevista.
Semanas después, los diferentes diagnósticos eran «debilidad en los músculos» por esto, decidieron visitar otro médico quien les diera otra opinión al respecto.
«Martín tenía una lesión en el cerebro que retrasó por completo su desarrollo motor (…) me recomendó hacerle una terapia que consiste en un método de fisioterapia y estimulación que activa los reflejos en el sistema nervioso central”
Lo bueno de este diagnóstico es que el pequeño Martín estaba en el momento adecuado para corregir la alteración y esto tranquilizó a la presentadora y a su esposo. «nadie sabía lo que estaba sintiendo, mi esposo fue clave en todo el proceso, yo tenía que poner la mejor cara en el canal y él se iba todos los días a hacerle la terapia a Martín».
El bebé se encuentra mucho mejor, con 18 meses Martín se encuentra en un 80% nivelado a su desarrollo motor y neurológico, además, está fuera de peligro.
Aún le falta desarrollar fuerza en la pelvis para mantener el equilibrio y caminar pero estamos muy felices porque el mes pasado dio sus primeros pasos. No sé que hubiera hecho si ese ángel de Adriana Rueda no se hubiera aparecido en mi vida y contado su historia.




























































































